EL SUEÑO DE CHAMPAGNAT

Marcelino al ser fruto de la revolución, tuvo claro, establecer la manera de cómo conducir una transformación de la sociedad y que a su vez fuera el medio que permitiera la formación de ciudadanos, pero no cualquier tipo de ciudadanos, sino por el contrario permitir en ellos la afirmación y el ascenso de mejores seres humanos, llevando en sí el conocimiento de Dios, la manera de amarlo y cómo transmitirlo a los demás, y junto con ello permitió reencontrar los valores máximos entre los hombres y que tuvieran una repercusión para la sociedad, contribuyendo así a la configuración de un nuevo mundo, en el cual los hombres lograran ser virtuosos desde su ser ciudadano y su ser religioso. Es así que Marcelino consideró a la educación como el camino idóneo para lograr este objetivo.

Entre 1817 y 1824, Marcelino Champagnat organizó una escuela primaria en La Valla, y la utilizó simultáneamente como ámbito de formación de educadores, en el que los hermanos jóvenes realizaban sus prácticas de enseñanza. Gracias a todo esto comprendemos que una escuela Marista es una escuela renovada, donde el centro y el fin de la misma son todos aquellos integrantes que la conforman, hermanos, niños, jóvenes, adolescentes, maestros, padres de familia y todos aquellos colaboradores que propenden por el cuidado de todos, constituyendo así el espíritu de familia.

Tras el llamado de Marcelino a sus Hermanos de educar y de enseñar a Cristo en especial a los más necesitados de él y después de 200 años de Historia del Instituto, hoy vemos en nuestro Colegio Champagnat el sueño realizado el cual seguimos alimentando cuando en estas aulas recibimos a nuestros niños y niñas, pero no solo con la intención de transmitir saberes, sino convencidos que hay un proyecto de vida misional que nos ha sido encargado para hacer de ellos sujetos dinámicos, críticos, audaces, pero sobre todo con un alto sentido de vivir la vida.

Estamos de fiesta porque celebramos los 80 años de vida y de Historia de nuestro Colegio Champagnat, institución educativa que ha albergado números acontecimientos que nos han dado un reconocimiento en nuestra sociedad felicitaciones a las familias que nos acompañan y que han confiado en nosotros la formación y educación de sus hijos y a las familias venideras bienvenidas a conformar la gran Familia Marista.

Edgar Hernán Lozano Rico
Rector Colegio Champagnat de Bogotá